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Directora de Asuntos Médicos

Pfizer América Latina

¿En que área STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) te especializaste?

Medicina, sin embargo, no fue una decisión sencilla dado que fui la menor de tres hermanas y mi familia me decía que era una carrera muy dura para las mujeres. Callé mi vocación por un tiempo y exploré otras áreas: pensé en estudiar tecnología de alimentos, biología marina… hasta que me decidí a seguir mi sueño, que era estudiar medicina.

¿Por qué decidiste estudiar / profesionalizarte en esa área?   

Me impulsó el sentido de justicia. Me molestaba mucho que hubiera gente sin acceso a sistemas básicos de salud. En los años 90, en los países en desarrollo había enfermedades que en otras economías ya ni existían. En ese entonces me preocupaba la inequidad del acceso a sistemas de salud y quería asegurarme de que toda la población tuviera acceso a servicios de salud independientemente de su estatus económico.

¿Cuál ha sido uno de los momentos más satisfactorios, a lo largo de tu carrera profesional, relacionado con la ciencia, la tecnología, las ingenierías y/o las matemáticas?

Yo hablaría de dos momentos. El primero, cuando realicé mi servicio social en el pueblo de Bebedero, Costa Rica: brindaba atención al ingenio azucarero más grande del país. Atendía a los agricultores de caña y sus familias. Fue satisfactorio apoyar a la comunidad. Sin embargo, me di cuenta de que, como médico, si quería tener un impacto mayor tenía que ir a algo más grande. Viene entonces el segundo momento, que fue cuando llegué a la industria farmacéutica, cuando me buscaron para monitorear el estudio clínico de la vacuna antidiarréica (rotavirus) en Costa Rica, Panamá, Guatemala y El Salvador.

Con demasiada frecuencia, las mujeres y las niñas enfrentan adversidades que obstaculizan su educación, capacitación y entrada a la fuerza laboral STEM. ¿Cómo podemos contribuir a que esta situación cambie?

Abriendo caminos, lugares y espacios para mujeres, para que a su vez, otras puedan replicarlo. Además, creo firmemente que es necesario tener una red de apoyo familiar sólida la cual nos ayude a visualizar una trayectoria que rompa los estereotipos y sesgos de género que nos aquejan. Desde muy chica se me enseñó a ser una hija responsable e independiente, lo cual he replicado con mi propia hija. Esto ha sido esencial para sensibilizar a mi entorno sobre los alcances de mi trabajo y que la constancia y la preparación son fundamentales para cambiar la situación de las mujeres en las carreras STEM. 

¿Qué mensaje le darías a todas esas niñas y mujeres que quieren iniciarse en las STEM?

Que luchen por su vocación. Siempre tendremos dificultades en la vida, pero dependerá de nosotras si las vemos como obstáculos y nos rendimos o si las tomamos como oportunidades y aprendemos de ellas, para avanzar más fuertes y con más experiencia. Es nuestra decisión cómo reaccionamos ante estas dificultades. Y esta decisión hace toda la diferencia en la vida de las personas que, finalmente, deciden dedicarse a una carrera STEM.

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