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En México, el nivel de atención a la salud mental no resuelve las necesidades de los pacientes debido a la falta de presupuesto, falta de capacitación a médicos de primer contacto, diagnósticos tardíos, ausencia de políticas públicas, insuficiencia de centros de atención especializados y estigma social hacia las enfermedades mentales.

Esta problemática fue planteada por líderes de organizaciones civiles e instituciones enfocadas en la salud mental, durante el panel “Enfrentando los desafíos de la salud mental y la demencia: una perspectiva multidisciplinaria”, que se llevó a cabo durante la Semana de la Innovación de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF).

Para abrir la discusión, la moderadora del panel Cristina Rosas, de la consultora Prospectiva, expuso que en los últimos años la salud mental ha tomado una gran relevancia. “Debido a la pandemia de Covid-19, los efectos del aislamiento social y el impacto de los grandes duelos, ante la pérdida de seres queridos y empleo, afectaron sensiblemente la salud mental de la población.”  

Demencia, una enfermedad compleja y con atención deficiente

En su intervención, Paola Barbarino, CEO de Alzheimer’s Disease International de Reino Unido, señaló que la demencia es una enfermedad compleja. “En México, a las personas con demencia les es difícil recibir un diagnóstico. Además, muchos médicos de primer contacto no están preparados para dar un diagnóstico y tampoco existen guías que indiquen a pacientes y familiares lo que deben hacer.”

Paola Barbarino mencionó que los cuidadores tampoco reciben asistencia social, y ellos también se ven afectados por el estrés que sufren ya que, al tener que estar pendientes de su familiar, no disponen del tiempo suficiente para atender sus propias responsabilidades y convivencia personal. 

Por su parte, Dulce Tovar, Directora General de Alzheimer México I.A.P., expuso que el diagnóstico oportuno de la demencia y el abordaje médico son retos muy importantes. “Tenemos personas con diagnóstico tardío, en etapas muy avanzadas de la enfermedad, lo que obstaculiza implementar las estrategias adecuadas.”  

“Sabemos que los retos son grandes, tanto a nivel de investigación, presupuesto, políticas públicas, atención especializada y prevención. Parte del presupuesto destinado a la salud mental se concentra en la atención directa y debemos trabajar mucho más en la prevención. Además, el tratamiento farmacológico no es barato y en el sector salud no se cuenta con todos los medicamentos especializados que necesitan los pacientes. Así se suman más factores para el estrés financiero y psicológico de familiares y cuidadores”, expuso Dulce Tovar.    

Yucatán, a la vanguardia en la atención a la salud mental

Durante su participación, Arsenio Rosado, Director del Instituto Estatal de Salud Mental del Estado de Yucatán, informó que, con el objetivo de resolver la depresión, el comportamiento suicida y las adicciones, de alta prevalencia en la entidad, se lanzó la estrategia “Juntas y juntos por la salud mental de Yucatán”. 

Entre los pilares de esta estrategia destacan una línea de orientación y apoyo emocional que brinda servicio las 24 horas del día, los 365 días del año; la capacitación a médicos generales, de acuerdo con las guías de la OMS, y una estrategia de Tamizaje Poblacional de inteligencia artificial que, junto con el factor humano, permite detectar en tiempo real a las personas que están en riesgo de comportamiento suicida, riesgo suicida inminente o que tienen depresión y ansiedad, y brindar el apoyo necesario de manera inmediata.” 

La prevención inicia en casa 

Finalmente, la Dra. Jacqueline Cortés, Presidenta de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, indicó que la prevención de la enfermedad mental debe iniciar en el ámbito familiar. “Desde etapas tempranas es importante la adopción de hábitos de vida saludables, para prevenir, en la medida de lo posible, la aparición de trastornos o padecimientos que afecten la salud mental.”

La Dra. Cortés indicó que padres de familia y profesores deben promover hábitos de vida saludable, como alimentación balanceada, y ciclo de sueño y vigilia equilibrado. “Los jóvenes no dan importancia a su sueño, tienen malos hábitos y duermen más de día que de noche. Esto va a traer una serie de consecuencias en su rendimiento académico, y en su salud física y mental.” 

“Si se identifica un padecimiento, es importante buscar la manera de tratarlo. Si una depresión llega a ser grave y no se trata, puede acompañarse de conductas suicidas. El suicidio es la segunda causa de muerte en la población entre los 14 y 29 años”, aseguró la Dra. Cortés.

La moderadora del panel, Cristina Rosas, concluyó que para mejorar la salud mental en México es necesaria la unión de esfuerzos de todos los sectores de la población, que permita generar acciones coordinadas, y contar con un presupuesto adecuado. “Sabemos que en México sólo el 20% de las personas que viven con trastornos mentales llegan a tener una atención profesional y que en muchos de los casos pueden pasar hasta 12 años para lograr un diagnóstico. Debemos unir esfuerzos y recursos, y estar preparados para atender a los pacientes no sólo como individuos, sino como parte de una comunidad.”

 

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